martes, 2 de febrero de 2016

De dónde salen los presos

Blanco sobre negro


Un preso en la cárcel de Melchor Romero. FOTO: JUAN JOSE TRAVERSO

 Héctor Gambini
“Yo soy yo y mi circunstancia”
José Ortega y Gasset

Mataderos. Octubre de 2013
“El hijo de “La Garza” Sosa, uno de los miembros de la Superbanda de los 90, fue detenido acusado de integrar una organización dedicada a las salideras bancarias. Se trata de Damián Gastón Sosa (42), quien junto a otros dos hombres, una mujer y un travesti fue arrestado el viernes...”.

San Fernando. Mayo de 2014
“Dos de los hijos de Luis “El Gordo” Valor, líder de la Superbanda que concretó robos a bancos y blindados en la década del 90, fueron detenidos esta noche en una serie de allanamientos realizados en el marco de una investigación por comercialización de drogas. Fuentes policiales informaron que los detenidos son Fernando Luis Valor y su hermano Mario, de 38 y 40 años, quienes están acusados de integrar una organización que comercializaba marihuana...”.

Córdoba. Septiembre de 2015
“Jorge Darío Pereyra tiene 35 años y pasó 12 de los últimos 17 años en prisión, casi toda su vida adulta. Se trata de un caso extraordinario: alcanzó el triste récord de diez condenas en su contra. Entra, sale, vuelve a delinquir y vuelve a caer. Su sentencia más reciente es a seis años y cuatro meses de cárcel por haber robado una casa que estaba vacía. Lo acompañaba su hermano menor...”.

Córdoba. Enero de 2016
“El extraño caso de un padre y su hijo que murieron presos: para la Policía, ambos se suicidaron, pero la familia plantea que los mataron. Joel tenía 16 años y lo habían arrestado por robos menores. Su papá, de 57, estaba detenido por ebriedad...”.

Breve reseña de los presos argentinos, según el informe “Condiciones de vida en la cárcel” del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre Inseguridad y Violencia, en base a una encuesta encargada por su director, Marcelo Bergman:

–Los presos argentinos son hombres jóvenes y pobres.

–La mitad no terminó la secundaria.

–Tres de diez estaban desempleados al delinquir.

–Cuatro de diez son reincidentes.

–Siete de diez tienen familiares, amigos o vecinos con antecedentes penales.

Aquí es donde vamos a detenernos.

Como para ilustrar mejor el punto, diremos que el delito más cometido por los varones es contra la propiedad (robos y hurtos) y que el más cometido por las mujeres –una franca minoría en la población carcelaria– es la infracción a la ley de drogas. Cuatro de cada diez mujeres presas tienen a su pareja encarcelada.

Entonces 44.000 de los 63.000 presos argentinos proviene de un entorno donde la convivencia con alguna forma de delito es familiar, natural o habitual.

Dos preguntas. ¿Esto es así porque esa franja social comete todos los delitos que se cometen en la Argentina? Y, por otro lado, ¿cómo romper esa espiral perversa que transforma en joven ladrón al hijo, hermano, amigo o vecino de otro ladrón?

Para el especialista en Seguridad Diego Gorgal, “ese grupo de personas vinculadas es el que el Estado logra detener y es una muestra clara de que la población penitenciaria no es representativa de todos los que delinquen, sino de apenas una parte. Y demuestra la enorme dificultad que tienen la Policía y la Justicia para investigar. Los que el sistema se lleva por delante son los que terminan presos”.

Dice Gorgal: “El sistema, en general, caza en el zoológico. Los presos de hoy son los que la Policía logra identificar y a quienes consigue probarle ante la justicia su participación en los hechos. Es funcionalidad burocrática. ¿Qué hace cualquier burocracia? Lo primero que se saca de encima es lo más fácil. Los casos in fraganti, los de culpables intrafamiliares o el delito más amateur. Quienes terminan presos son los que no consiguen sortear la poca exigencia que les pone el sistema”.

Entonces sería lógico pensar que cuando aumenta el número de presos es porque se multiplicó exponencialmente la cantidad de delitos menores que reflejan el drama mayor. Si hay más detenidos por infracción a la ley de drogas, es porque hay muchos más dealers, muchas más mulas y mucha más droga circulando. El aumento del volumen de presos abajo –el eslabón más delgado de la cadena– es directamente proporcional al volumen del gran delito. El de arriba. El de culpables sin rostro.

“Imaginemos un kiosco del conurbano donde una familia vende cigarrillos, golosinas y droga –sigue Gorgal–. Allanan y se llevan preso al padre, pero el delito de fondo continúa, porque el kiosco sigue abierto y allí –o en una ventana de la casa que queda al lado– siguen vendiendo su mujer y su hijo mayor. Y los consumidores siguen yendo a comprar. Y los proveedores siguen abasteciendo los puntos de venta”.

Esa lógica de detener sólo al eslabón de abajo no detiene al delito. Y es la que hace que el sistema sume presos sin que la inseguridad retroceda un milímetro.

Cuando el delito sale de la lógica conocida, el sistema policial y judicial empieza a mostrar grietas: se escapan los Lanatta (también hermanos) y Schillaci (con otro hermano preso), y deambulan muertos de hambre y sed por la Capital y dos provincias. Y los buscan en Quilmes cuando están en Chascomús. Y en Chascomús cuando están en Santa Fe. Y los agarran porque van dejando pistas (tiros, autos chocados, celulares) y por lo que van diciendo los vecinos y los baqueanos. Cuando la presa sale del zoo, el cazador pierde la escopeta.

Para Daniel Arroyo, especialista en temas sociales y director del Banco Provincia, “los que no van presos tienen abogados particulares que encuentran el resquicio legal para sacarlos. Porque el sistema tiene esos resquicios para los que tienen más oportunidades”.

“El delito en la Argentina es transversal y no sólo lo cometen los pobres –sigue Arroyo–, pero los no tan pobres generalmente zafan. También es cierto que el contexto territorial y social marca a la persona y ese es un círculo muy difícil de romper”.

Eso mismo opinó la fiscal cordobesa Laura Battistelli, encargada del expediente Pereyra, el hombre condenado 10 veces. Ese preso tiene una hija: “La vida de esta nena fue ver entrar y salir de la cárcel a su padre. Entonces la prisión y las formas de delincuencia se hacen algo habitual; y cuando esa habitualidad entra a la casa, hay que trabajar en la reinserción de la familia en la vida social. Estos chicos que ven a sus padres presos constantemente reciben un mensaje equivocado: ‘delinco para mantener a mi familia’”.

“Este hombre sale de la cárcel como si fuera un shopping”, dijo la fiscal cuando lo acusó la última vez. “Recibe siempre condenas chicas, pero que marcan el fracaso de la reinserción social que no pudimos lograr”. Ese preso dijo que no pudo darle su apellido a la nena porque no tiene DNI. El Estado lo tuvo 10 veces, pero no le hizo los documentos. Hay facetas de la Argentina precaria que cuesta entender pero están ahí, en la calle, en la vida diaria.

En el esquema de delito como modo de vida entra la droga, a fuerza de billetes y prestigio en cierto entorno social donde se consumen vidas jóvenes sin acceder jamás a ninguna de las dos cosas. Y entonces prende fácil. No es sociología de alta escuela. Es uno más uno.

“Delito y droga son mecanismos de ascenso social que generan un nuevo mecanismo de ingresos y otra lógica en el modo de la mejora social”, sostiene Arroyo.

“Hoy para combatir la droga hace falta una fuerza especial por afuera de la Policía, que corte la droga en los barrios. Y oportunidades laborales en serio, para que los pibes estén en la escuela o trabajando. Y ese modelo hay que sostenerlo. Porque el que vende droga consigue el micro para llevar a los chicos al Jardín y les da préstamos a los vecinos que necesitan ladrillos para su casa”.

Para Gorgal, la urgencia en la lucha contra las bandas organizadas exige establecer prioridades: “Hay una teoría en Criminalística que habla del principio de oportunidad. Ahora está la obligación de perseguir al delito cualquiera sea su forma, pero en la práctica el sistema selecciona y va hacia los más fáciles de resolver primero, mientras que la mayoría de los delitos complejos quedan impunes. Habría que cambiar y que te obliguen a investigar los delitos complejos primero. Pero para eso hace falta una firme decisión política, porque los delitos complejos llevan muchos recursos y mucho tiempo. Que la Policía y la Justicia apunten más alto y que vayan del delito más dañoso al menos, y no al revés, como es ahora. Acá, más que un Estado ausente, hay un Estado cómplice. Un Estado poliladron que es muy difícil de romper”.

Arroyo insiste con la droga. “La droga en un país tiene una primera etapa que es el aumento de las adicciones; una segunda etapa marcada por el hecho de que quien vende droga gana más que el que trabaja; una tercera que es el control del territorio; y una cuarta que es el financiamiento de la política. Acá avanzan las etapas y tiene que haber una respuesta urgente”.

Cuestiones para entender de dónde salen los presos en la Argentina. Muchos, de vínculos con otros presos. Cuestiones de familia, que no resuelven la inseguridad.

Fuente: http://www.clarin.com/policiales/presos-carceles-familiares_0_1514248621.html

lunes, 1 de febrero de 2016

Arroyo analizó la situación de los adolescentes que no estudian ni trabajan

El flamante integrante del directorio del Banco Provincia reveló que uno de cada 5 jóvenes no estudia ni trabaja.

El flamante integrante del directorio del Banco Provincia, Daniel Arroyo, analizó la situación de los jóvenes que no estudian ni trabajan a partir de un informe del Banco Mundial.



Entre otras cuestiones, explicó que “no estudia ni trabaja uno de cada 5 jóvenes y son casi el doble que hace 20 años. Suman aproximadamente 900 mil en Argentina, de entre 15 y 24 años”.

“El abandono escolar y el embarazo adolescente son algunas de las causas”, señaló el ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación.

Al respecto, el flamante integrante del directorio del Banco Provincia además recordó que el fenómeno empezó en los ´90 y que se profundizó en los últimos años.

“Hoy el problema es que en todos los barrios hay alguien que vende drogas que en general vive mejor que cualquier otro vecino. Entonces el pibe que estudia y trabaja gana menos y cuando está en el barrio su comparación lo termina devastando. El que vende droga alteró la vida en los barrios”, resumió Daniel Arroyo

Fuente: http://www.agencialaprovincia.info/buenos-aires/arroyo-analizo-la-situacion-de-los-adolescentes-que-no-estudian-ni-trabajan-31012016/

jueves, 28 de enero de 2016

Se duplicó la cantidad de jóvenes "NI-NI"

Ésta mañana Daniel Arroyo fue entrevistado por Nuria Am y Gerardo "Tato" Young en el programa televisivo "Banda 3.0" que se emite por canal METRO.
Analizaron la situación de los jóvenes que no estudian ni trabajan a partir de un informe del Banco Mundial.


"No estudia ni trabaja uno de cada 5 jóvenes y son casi el doble que hace 20 años. Suman aproximadamente 900 mil en Argentina, de entre 15 y 24 años. El abandono escolar y el embarazo adolescente son algunas de las causas", señaló el exviceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Daniel Arroyo en Cafe Financiero 25 12 2015


miércoles, 27 de enero de 2016

 Ayer me entrevistaron en Radio Cut, para el programa Viva la Pepa , aquí el audio completo de la entrevista:

lunes, 25 de enero de 2016

"El sistema político sigue en la lógica de la grieta"

Por: Paulino Rodrigues

El dirigente del Frente Renovador Daniel Arroyo visitó los estudios de InfobaeTV para un diálogo en el que se refirió a la actualidad política-económica, los primeros pasos del nuevo gobierno y el futuro del espacio que integra. El ex viceministro se dijo "sorprendido porque el sistema político siga en la lógica de la grieta porque el grueso de la sociedad no está ahí salvo en los extremos", y añadió: "Pensé que íbamos a salir más rápido".

Arroyo sostuvo que "hay mucha improvisación en la toma de decisiones" y que si "Argentina no cambia su matriz productiva y sólo sigue siendo soja, minería y Vaca Muerta va a seguir con un millón y medio de chicos que no estudian ni trabajan y con 28% de pobres".

Durante la entrevista, manifestó su coincidencia con declarar la emergencia en la seguridad, aunque advirtió: "Si sólo se piensa en sentido de licitación más rápida, ayuda muy poco".

"NO HAY CONCIENCIA SUFICIENTE DE LA SITUACIÓN EN LA QUE ESTÁ LA PROVINCIA"

"Hay que hacerlo como política de Estado y que dure los próximos 20 años. Tenemos que cortar la venta de drogas", dijo con vehemencia tras afirmar que "las ideas de despenalización son un error porque en la práctica es tirar leña al fuego".

Además denunció que "hay connivencia en parte de la política, la Justicia y las fuerzas policiales, pero también hay un montón de gente que mira para un costado o no sabe qué hacer". "No se va a combatir la venta de drogas con la policía, sino con una fuerza por fuera de esa estructura", señaló. En ese sentido sostuvo que "hay que armar un sistema distinto y plantear una agencia federal compuesta por una fuerza con 2000 hombres que bien podrían ser efectivos de la Policía Federal".

Massa y los gobiernos de Macri y Vidal

En términos políticos, el flamante integrante del directorio del Banco Provincia afirmó que Sergio Massa no será candidato en 2017 de Cambiemos. "Es más fácil pensar un acuerdo con el peronismo, que terminar siendo parte de Cambiemos porque nuestro lugar está en el centro progresista con los mejores sectores del justicialismo que se pueda", indicó.

"Somos la oposición aunque razonable. No como otros que están tirando piedras desde el primer día del nuevo gobierno", graficó. Así justificó el apoyo a la gobernabilidad de María Eugenia Vidal en la provincia y la cercanía de Massa con el presidente Mauricio Macri. "Acompañar a buscar inversores es darle institucionalidad al país y apoyar a Vidal a gobernar una provincia quebrada es ayudar a 16 millones de bonaerenses", explicó.

"ESTÁ FALTANDO UN MIRADA MÁS ATENTA DEL GOBIERNO EN LO SOCIAL"

En cuanto a sus diferencias con el nuevo gobierno, apuntó al nombramiento en comisión de dos miembros para la Corte Suprema. Y agregó: "Me preocupa mucho el aumento despiadado de precios que se fueron al demonio y los despidos que hay independientemente que está bien que haya recortes en el sector público".

"Hay pérdida de consumo y en términos sociales ya hay problemas y vemos con preocupación que está faltando una mirada más atenta del gobierno en lo social. Todavía no tiene una política seria en ese punto y es preocupante", señaló.

Pobreza y situación en la provincia

Luego de conocerse nuevos informes que hablan sobre el crecimiento de los adolescentes que no estudian ni trabajan, Arroyo recordó que el fenómeno empezó en los ´90 y que se profundizó en los últimos años. "Hoy el problema es que en todos los barrios hay alguien que vende drogas que en general vive mejor que cualquier otro vecino. Entonces el pibe que estudia y trabaja gana menos y cuando está en el barrio su comparación lo termina devastando. El que vende droga alteró la vida en los barrios", explicó.

"LA GESTIÓN DE SCIOLI FUE DESASTROSA"

Respecto a la provincia de Buenos Aires, dijo que "está quebrada en serio", aunque reconoció que Daniel Scioli "ha quedado bien parado porque sacó el 49% de los votos en la última elección, lo cual le dio una sobrevida política de cara al año que viene".

Igualmente insistió en que "en términos de gestión fue desastroso. Sólo pagó salarios y aguinaldo. La gestión ha sido muy mala. Para no discutir con Cristina sólo pagó salarios. Pudo ser razonable para no entrar en conflicto político con la presidente pero perjudicó mucho a los 16 millones de bonaerenses", dijo el ex candidato a vicegobernador junto a Felipe Solá.

"Vidal sabe que está absolutamente al límite pero el sistema político y económico en general entiendo que no y la provincia tiene que ser repensada. Necesitaría una coparticpación del 24% y no del 20% o tendría que tener un fondo especial del conurbano de al menos $ 25.000 millones. Allí encontraría un punto razonable para funcionar", dijo Arroyo quien cerró su diagnóstico diciendo que "en el interior de la provincia, cuando alguien va a transitar por alguna ruta provincial se despide de la familia como si fuera a un quirófano".

Para acceder a la nota completa, visitar: Fuente: http://www.infobae.com/2016/01/22/1784901-daniel-arroyo-el-sistema-politico-sigue-la-logica-la-grieta

viernes, 22 de enero de 2016

Daniel Arroyo asumió como Director del Banco Provincia

Por: Daniel Sticco 

Juan Curutchet tomó el control de la casi bicentenaria entidad financiera, fue fundada el 15 de enero de 1822, junto a cinco funcionarios que se suman a los tres que continúan en actividad desde la gestión de Gustavo Marangoni.

Se trata de Daniel Arroyo, del Frente Renovador y especialista en desarrollo humano y la realidad social del país en general y de la provincia en particular y Mario Meoni ex intendente de Junín, también ligado al Frente Renovador que encabeza Sergio Massa; en representación del PRO: el economista Carlos Pérez, ex director del Banco Central, director de la Fundación Capital que creó Martín Redrado y ex decano de Economía de la UCA; el contador Mario Biondi y el abogado Felipe Hughes.

Mientras que continúan en funciones Omar Galdurralde, quien asumió en diciembre de 2011, con experiencia en el manejo de la obra social IOMA y en la dirección de bienes y servicios de la provincia entre 2010 y 2011; Rafael Perelmiter, quien se perfilaba como candidato a ocupar el Ministerio de Economía de la Nación si resultaba electo Daniel Scioli, es director de la entidad desde 2009; y Diego Rodrigo, también asumió en 2009, es un abogado radical oriundo de Chacabuco.



El Banco Provincia de Buenos Aires completó la estructura directiva

Juan Curutchet dijo que, como ocurrió durante su gestión como vicepresidente del Banco Ciudad de Buenos Aires, "hoy es el segundo banco en otorgar créditos hipotecarios para la vivienda", aspira a que durante su gestión "el Banco Provincia vuelva a ser sinónimo de crédito hipotecaria para la vivienda para todos los bonaerenses".

Participaron además del acto de asunción de las nuevas autoridades de la entidad financiera el vicegobernador, Daniel Salvador; el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio; el presidente del Banco Nación, Carlos Melconián; el ministro de Gobierno, Federico Salvai, el ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza; el secretario de Comunicación, Federico Suárez; el secretario de Medios, Mariano Mohadeb, el secretario General de la Gobernación, Fabián Perechodnik y los intendentes Jorge Macri, Joaquín de la Torre y Martiniano Molina, entre otros.

Fuente: http://www.infobae.com/2016/01/19/1784196-el-banco-provincia-aspira-ser-sinonimo-credito-hipotecario-la-vivienda

lunes, 18 de enero de 2016

Jóvenes con problemas de inserción laboral, un desafío todavía pendiente


LA NACIÓN DOMINGO 17 DE ENERO DE 2016

Reconocer al sujeto de derecho humano "desde la panza de su madre hasta los 24 años". Ese fue el objetivo -enmarcado en el sistema de seguridad social- que definió la ex presidenta Cristina Kirchner para el Plan Progresar, pensado para que los jóvenes puedan terminar sus estudios y presentado en enero de 2014. Dos años después y con más de 700.000 beneficiarios, la situación laboral de la población de esa franja etaria no muestra grandes variaciones. Por entonces, el 52% de las personas de 18 a 24 años tenía problemas de inserción social. Al finalizar el primer año del plan, ese índice se ubicó en el 53%, según los últimos datos disponibles, que están consignados en un informe reciente sobre la problemática juvenil y las políticas posibles para mejorar las oportunidades, elaborado por el Ieral. La situación, según los analistas del centro de estudios, no habría variado demasiado.

El plan es una prestación económica de $ 900 al mes para quienes no trabajan o sí lo hacen, pero de manera informal, o formalmente pero con ingresos menores a tres salarios mínimos -ese límite aplica para el grupo familiar-, y presenten la constancia de inscripción a los estudios o de la condición de alumno regular. En la población hay 900.000 jóvenes que no estudian ni trabajan, los "ni-ni", según las últimas estimaciones del Ieral, de 2014 (sobre la base de la encuesta de hogares del Indec) y representan al 17,7% del colectivo.


"Progresar, hasta aquí, cumplió muy parcialmente sus objetivos -evalúa Daniel Arroyo, ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación-. Como elemento positivo se puede marcar el haber instalado el tema central de los jóvenes que no estudian ni trabajan." En cuanto a las dificultades, señala dos. La primera es que el plan llega a los "que están en universidades o en organizaciones sociales" y que califican para recibir el subsidio, porque ni ellos ni sus padres tienen empleo formal, pero no alcanza a los más pobres, "a los que están en los 'no lugares'". La segunda es que "no está vinculando bien con capacitaciones o escuelas de oficios en función de la actividad económica de cada lugar".

Para Eduardo Donza, especialista en trabajo y desigualdad del Observatorio de la Deuda Social (ODSA) de la Universidad Católica Argentina, antes de pensar en mejorar el programa debe resolverse una cuestión de fondo, que casualmente es el objetivo de este tipo de medidas: la inclusión, que "a veces no depende sólo del joven, sino de atributos del hogar". El investigador señala que "muchas veces, los planes colaboran para cubrir algunos gastos básicos, pero no para salir de la pobreza".


A pesar de las intenciones del Estado -además del Progresar existieron iniciativas provinciales y del Ministerio de Trabajo-, los resultados no acompañan. "La razón básica es que el sistema educativo no les da los conocimientos ni las aptitudes necesarias para ingresar al empleo formal -analiza Eduardo Amadeo, ex secretario de Desarrollo Social de la Nación-. Ese 53% coincide con el porcentaje de quienes no terminan la secundaria, y los que la terminan, lo hacen con un pésimo nivel." En 2012, tras el último Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), que estudia el rendimiento de los alumnos de 15 años en 65 países, la Argentina quedó en el puesto 59.

En consonancia, Marcela Romero, gerente comercial de talento en Manpower, explica que para las empresas "es una obviedad que un joven tenga los estudios secundarios completos". La consultora de recursos humanos elaboró un reporte de "escasez de talento" en el que subraya que el 37% de los empleadores argentinos reportó en 2015 haber tenido dificultades en el reclutamiento, principalmente porque los candidatos no se adecuan completamente al perfil buscado y por una falta de habilidades técnicas. Los puestos más difíciles de cubrir son los de técnicos, ingenieros y trabajadores calificados para algún oficio (mecánicos y electricistas, entre otros).

mundo idea
Además de los "ni-ni", otros dos grupos completan el 53% de jóvenes con problemas de inserción social: 500.000 están desocupados y otros 1,3 millones sólo lograron acceder a un empleo precarizado e informal, lo que se traduce en que el 60% de las personas de 18 a 24 años que trabajan no lo hacen en condiciones óptimas.

Esos trabajadores saben que podrían llegar a engrosar la tasa de desempleo juvenil que, según el Ieral y sobre la base de los datos del Indec, se ubica en 19,1%. "La tasa triplica a la de la población general, porque cuando se desacelera la creación de empleo tiende a aumentar la desocupación juvenil por la precarización de su mercado -dice Donza-. Los costos de salida son menores por la falta de antigüedad, por lo que hay una disociación más rápida."

Donza explica que la precarización se traduce en distintas experiencias, según el nivel socioeconómico de las personas. En el caso de ingresos bajos, "los trabajos que consiguen no están registrados y no tienen beneficios", y muchos se vuelcan hacia el cuentapropismo. En los sectores medios, "muchas veces se insertan en actividades como telemarketers o encuestadores, que son de un desgaste mental muy grande", por lo que los lugares donde se ejercen tienen una rotación muy alta. Por último, en el caso de un nivel socioeconómico más alto, menciona la mala utilización de las pasantías, "que en algunos casos son muy injustas, porque las empresas se aprovechan y utilizan el sistema como un tipo de relación laboral y no como un medio de conocer a una persona, formarla y contratarla".

La coyuntura no colabora con la situación: entre los factores que complican, Javier Lindenboim, director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (Ceped), de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, destaca la falta de creación de empleo privado (desde 2011, según números oficiales) y la situación de estancamiento de la economía en los últimos cuatro años.

"El Plan Progresar tiene dos años, que justamente fueron de mucha dificultad en el mercado del trabajo: en 2014 hubo una declinación significativa en el volumen absoluto de la fuerza laboral, que según cálculos del Indec llegó a alrededor de 400.000 puestos, lo que significaría aproximadamente un 10% de todos los creados en la década", afirma Lindenboim. Y concluye que "si bien los programas sociales fueron pensados para de compensar esto, el efecto neto fue claramente desventajoso por la situación contrafáctica".

Frente a problemas estructurales de base como las deficiencias en la educación y la precarización del mercado laboral, los expertos coinciden en que, para atacar la problemática juvenil no basta sólo con subsidios. Todos resaltan la importancia de reestructurar el sistema educativo con la ayuda de capacitaciones laborales en los últimos años de escolaridad. Arroyo remarca la importancia de la instalación de una red de tutorías que "busque a los jóvenes donde están", y de elaborar un "sistema dual en la secundaria" que permita una convivencia entre cursada y pasantía de capacitación durante los dos últimos años de escolaridad. También propone la posibilidad de masificar el crédito a tasas bajas para emprendedores.

Por último, sugiere crear el "derecho al primer empleo", una medida que haría que toda empresa que le dé a un joven su primer trabajo reciba ayuda estatal: "Aquellos que contraten a un miembro de esta franja etaria podrían tener el 75% del salario mínimo que le pagan a su empleado cubierto por dos años", aclara.

Amadeo confía en que debe haber "una economía más previsible que premie el riesgo" y un descenso "del costo impositivo laboral". En cuanto a las empresas, cree que podrían aportar con "programas masivos de entrenamiento" y con ayuda a las escuelas de sus zonas para mejorar la calidad educativa.

Algunos analistas aguardan cautelosos los pasos del nuevo equipo económico. "La clave del momento actual es si la Argentina va a estar o no en condiciones de recuperar el dinamismo económico, en cuyo caso, aunque no en lo inmediato, se recuperará la demanda de fuerza laboral, abriendo oportunidades para los jóvenes", concluye Lindenboim.

En condición de pobreza

Los problemas de inserción social de los jóvenes muchas veces determinan la condición de pobreza en sus hogares. Según el informe de Ieral, entre los hogares que habitan personas de 18 a 24 años, un 37,6% son pobres. Los autores agregan que "por tratarse de personas en edad de haber culminado sus estudios de nivel medio", deben asumir el desafío de "cómo ayudar a su familia".

Eduardo Donza, investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina, señala que es un factor determinante para que los jóvenes abandonen sus estudios y busquen trabajo, especialmente entre los varones.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1862978-jovenes-con-problemas-de-insercion-laboral-un-desafio-todavia-pendiente

lunes, 28 de diciembre de 2015

Cinco propuestas para reducir la pobreza

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1856977-cinco-propuestas-para-reducir-la-pobreza 
La situación social impone combinar medidas de acción
En la Argentina empeoró la situación social en los últimos cuatro años. Hoy tenemos 28% de pobreza, 34% de trabajo informal y 1,5 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan. El Estado ha volcado muchos recursos: hoy la asistencia social es de $ 110.000 millones y ocho millones de personas reciben dinero todos los meses como parte del sistema de protección social.
Si conviven una elevada asistencia social y un alto número de pobres quiere decir que el nuevo gobierno seguramente deberá iniciar una nueva etapa en política social que apunte, al menos, a cinco desafíos principales:
2) Apostar a un sistema integrado de apoyo a la primera infancia para fortalecer todo el proceso del embarazo hasta los primeros 6 años de vida, crear jardines de desarrollo infantil para garantizar el cuidado seguro y la estimulación temprana de las niñas y los niños desde los 45 días y hasta los 3 años en situación de vulnerabilidad, además de garantizar la educación inicial universal desde los 3 años.1) Avanzar en la puesta en marcha del derecho al primer empleo. El objetivo es establecer una exención impositiva a las empresas que tomen jóvenes como primer empleo. Los jóvenes son el futuro si tienen presente, y por eso hay que crear un mecanismo para que logren entrar al mundo laboral.
3) Masificar el crédito. Nuestro país tiene una gran red de cuentapropistas (gasistas, plomeros, carpinteros, etcétera) que no son sujetos de crédito bancario y que acceden a préstamos al 100 o 120% anual contra la fotocopia del DNI. Es la población que hoy está sobreendeudada y para la cual hay que masificar el crédito con subsidio de tasa para que acceda a máquinas, herramientas y mejore su producción.
4) Desarrollar una red de atención y prevención de adicciones y crear una unidad especial de combate a la venta de droga. Está claro que hoy las familias se desesperan porque no existen lugares para la atención de personas adictas, y también que aumentó la venta de droga en los barrios. Se trata de generar un esquema institucional especial (por fuera del esquema de seguridad actual) con una única función, que es detectar los puntos de venta y eliminarlos.
La Argentina necesita entrar en una nueva generación de políticas sociales que le permita romper la reproducción intergeneracional de la pobreza. Los problemas macroeconómicos son urgentes, pero en estas cuestiones parece jugarse gran parte de nuestro futuro.5) Ir a un modelo de "empalme" entre planes sociales y trabajo: una persona que tiene un plan social, si consigue un trabajo formal cobra por su trabajo y va haciendo un "empalme" con su plan social conviviendo con ambos sistemas durante un ciclo de dos años. Este proceso va acompañado de la red de tutores que acompañan y de un esquema de capacitación permanente.
El autor es ex viceministro de Desarrollo Social

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una política para ayudar a los niños en riesgo

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1854867-una-politica-para-ayudar-a-los-ninos-en-riesgo

Hay cinco realidades que hoy son muy evidentes en nuestro país y representan el mayor desafío para los próximos años:

El que vende droga gana más que el que trabaja y los jóvenes llegan a ese proceso no por fascinación del mundo narco sino por crisis. El ciclo es: un chico que está hacinado en su casa se va a la esquina porque hay más lugar y mejores condiciones; ahí empieza a consumir porque todos lo hacen y luego se endeuda. Y allí es cuando se le acerca alguien a ofrecerle cualquier alternativa para cancelar esa deuda.

Los centros de atención de adicciones están desbordados, con poco equipamiento y pocos profesionales que puedan atender las situaciones críticas. Es evidente que faltan, al menos, 200 centros de atención y que el Estado debe invertir ahí gran parte de sus recursos para cambiar el paisaje social.

El consumo de paco, alcohol u otras sustancias arranca desde edades cada vez más tempranas. En algunos casos a los 8 años, en otros a los 12; lo que está claro es que hay un proceso de "infantilización" de la pobreza y que en ese contexto aparece el consumo de "chicos-adultos" que buscan las opciones que no les da la vida.

La facilidad de acceso a armas hace que la violencia escale rápidamente; así, el partido de fútbol de la canchita de la esquina que generalmente terminaba en insultos termina hoy, muchas veces, a los tiros, lo mismo que cualquier discusión cotidiana.

El Estado ha buscado llegar a los más chicos y cubrir estos problemas a través de mecanismos de transferencia de dinero como la Asignación Universal por Hijo que cubre a más de 3.000.000 de chicos y da una base de arranque económico, pero no ha logrado generar una red de acompañamiento a las familias.

En este contexto hace falta una gran política de Estado que apoye acciones e instituciones como las que encaran la ONG Madres contra el Paco y que ponga el eje en la situación de los niños y adolescentes. Se podría generar un fondo de primera infancia que garantice, de verdad, la cobertura de jardines maternales y salas de 3 y 4 años para que todos los chicos arranquen desde un mismo lugar; también se debería promover una red de tutores con referentes barriales y de las escuelas que pongan foco en el acompañamiento cotidiano de las familias.

Finalmente hace falta cortar la venta de droga en los barrios (quizá con una fuerza especial por fuera de la policía) para que el resto de las acciones no corra siempre detrás y quienes trabajan en la prevención no sientan que viven remando en dulce de leche.

Ex ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires

viernes, 4 de diciembre de 2015

Los problemas sociales

30 noviembre, 2015 - 2:04 pm


Qué deberá enfrentar el nuevo gobierno 
En Argentina empeoró la situación social en los últimos cuatro años. Hoy tenemos 28% de pobreza, 34% de trabajo informal y 1.500.000 jóvenes que ni estudian ni trabajan. El Estado volcó muchos recursos para atender esta problemática: hoy la asistencia social en su conjunto es de $ 110.000 millones y 8 millones de personas reciben dinero todos los meses como parte del sistema de protección social.
Si hay tan alta asistencia social y tan alto número de pobres quiere decir que el nuevo gobierno deberá iniciar una nueva etapa que apunte a:
– Avanzar en la puesta en marcha de Derecho al Primer Empleo. El objetivo es establecer una exención impositiva a las empresas que tomen jóvenes como primer empleo. Los jóvenes son el futuro si tienen presente y por eso hay que crear un mecanismo para que logren entrar al mundo laboral.
– Apostar a un Sistema integrado de apoyo a la primera infancia para fortalecer todo el proceso del embarazo hasta los primeros seis años de vida, crear Jardines de Desarrollo Infantil para garantizar el cuidado seguro y la estimulación temprana de las niñas y niños desde los 45 días.
– Masificar el crédito. Nuestro país tiene una gran red de cuentapropistas (gasistas, plomeros, carpinteros, etc.) que no son sujetos de crédito bancario y acceden a crédito al 100 o 120% anual contra fotocopia de DNI. Es la población para la cual hay que masificar crédito con subsidio de tasa para que acceda a máquinas, herramientas y mejore su producción.
– Desarrollar una Red de atención y prevención de Adicciones y, junto con ello, crear una Unidad Especial de Combate a la Venta de Droga. Es claro que hoy las familias se desesperan porque no existen lugares en donde atender a las personas adictas y, también, es claro que aumentó la venta de droga en los barrios. Se trata de generar un esquema institucional especial (por fuera del esquema de seguridad actual) con una única función que es detectar los puntos de venta y eliminarlos.
– Ir a un modelo de “Empalme” entre planes sociales y trabajo: una persona que tiene un plan social, si consigue un trabajo formal, cobra por su trabajo y va haciendo un “empalme” con su plan social conviviendo con ambos sistemas durante un ciclo de dos años.
Es evidente es que Argentina necesita entrar en una nueva generación de políticas sociales que le permita romper la reproducción intergeneracional de la pobreza. Sin dudas, los problemas macroeconómicos son urgentes pero en estas cuestiones parece jugarse gran parte de nuestro futuro.

Daniel Arroyo
Ex Ministro de Desarrollo Social